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La provincia de Ciudad Real es vecina de La Mancha toledana y comparte con ella buena parte de su paisaje: viñedo y cereal en la llanura, olivar, y grandes fincas de caza y dehesa hacia el sur y el oeste. Atendemos encargos de vallado de fincas, parcelas y naves en toda la provincia.

En el norte y el este de la provincia, en zonas como Alcázar de San Juan, Tomelloso o Valdepeñas, el viñedo ocupa grandes superficies llanas. Los cercados son largos y deben frenar al conejo desde el suelo, por lo que trabajamos con malla de simple torsión galvanizada bien anclada y tensada.
Junto a los pueblos cerramos también naves agrícolas, bodegas y parcelas de recreo.
El Valle de Alcudia, Sierra Morena y la parte manchega de los Montes de Toledo concentran fincas de caza mayor y dehesas de gran extensión. Para ellas instalamos malla cinegética y ganadera con postes hincados, pie fijado al suelo y pasos de agua en arroyos.
Son trabajos de muchos kilómetros que conviene planificar con tiempo, sobre todo si hay que esperar autorización de la administración.
Cierres llanos y largos con malla galvanizada y puertas para la maquinaria.
Malla anudada alta, reforzada en quiebros y vaguadas.
Cerramientos metálicos y panel rígido junto a los cascos urbanos.
Nuestras zonas más cercanas a la provincia de Ciudad Real son La Mancha toledana y los Montes de Toledo. Cuéntanos dónde está tu finca y te confirmamos fecha.
Como en Toledo, cada ayuntamiento de Ciudad Real fija sus condiciones para los vallados, y los cercados en terreno cinegético pueden necesitar autorización de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Consulta ambos trámites antes de empezar.
Para que un trabajo fuera de Toledo salga bien, la preparación es la clave. Antes de desplazarnos te pedimos la referencia catastral, unas fotos del linde y de los accesos, y que nos cuentes qué quieres cerrar y por qué. Con eso estudiamos el perímetro sobre el plano y te damos un primer presupuesto orientativo.
Si te encaja, hacemos la visita para confirmar el terreno, el tipo de suelo y el acceso de los vehículos, y fijamos el presupuesto definitivo. La obra se planifica en jornadas seguidas y con el material completo desde el primer día, para no alargarla con viajes innecesarios.
En fincas de caza o de ganado muy grandes es habitual dividir el trabajo en fases, empezando por el tramo más expuesto. Te lo planteamos así si el perímetro es largo o si la autorización administrativa aún no ha llegado para toda la finca.
Dinos el municipio, el tipo de finca y los metros o kilómetros aproximados.
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