Inicio → Dónde trabajamos → Talavera de la Reina
Talavera es la segunda ciudad de la provincia y el centro de una comarca muy agrícola, con las vegas del Tajo y del Alberche a un paso. Instalamos cercados de huertas y fincas de regadío, cerramientos de naves en sus polígonos y vallas para chalés y parcelas de recreo en los pueblos de alrededor.

Buena parte del término talaverano es tierra de vega: suelos profundos, acequias, frutales y cultivos de huerta que conviene proteger de conejos, perros y visitas no deseadas. En ese terreno blando los postes de esquina y de puerta se recogen con hormigón, porque el riego y las crecidas acaban moviendo un poste solo clavado.
Para estas fincas solemos proponer malla de simple torsión galvanizada sobre un pequeño murete o enterrada unos centímetros, y una puerta para finca con el ancho del tractor o del remolque que vaya a entrar.
Malla romboidal galvanizada, postes cada pocos metros y remate inferior para que no pasen animales pequeños.
Cerramientos metálicos de mayor altura con panel rígido y puertas correderas para camiones.
Panel plastificado o malla verde con ocultación en las urbanizaciones de los pueblos cercanos a la ciudad.
Además de la ciudad, trabajamos en Gamonal, Talavera la Nueva y El Casar de Talavera, y en municipios del entorno como Pepino, Calera y Chozas, Velada, Cazalegas o Mejorada. Hacia el oeste, la comarca enlaza con las dehesas de la Campana de Oropesa.
Consulta en el Ayuntamiento de Talavera, o en el de tu pueblo si la finca está en otro término, si el vallado necesita licencia de obra menor o comunicación previa y qué altura se permite. Si la parcela linda con el río, un arroyo o un camino público, pregunta también por la distancia a respetar: es lo que más cambia de un sitio a otro.
En tierra de regadío el enemigo del cercado es la humedad. El agua de riego y el rocío de las mañanas atacan antes el pie de la malla y la base de los postes que en el secano. Por eso aquí recomendamos galvanizado de calidad o malla plastificada, y evitamos que la malla quede enterrada en zonas que se encharcan: es mejor apoyarla en un murete bajo o dejarla a ras de suelo con un alambre tensor inferior bien tirante.
También conviene pensar en el paso del agua. Si el cercado cruza una reguera o una zona que se inunda cuando el río viene crecido, lo resolvemos con un tramo independiente que se pueda revisar y, si hace falta, sustituir sin tocar el resto.
En las huertas pequeñas lo más útil suele ser una puerta peatonal y otra de dos hojas para el motocultor o el remolque, colocadas donde de verdad se entra a trabajar.
Dinos si es huerta, nave o parcela, los metros aproximados y la zona. Te enviamos la propuesta por escrito.
Pedir presupuesto