Inicio → Servicios → Malla de simple torsión
La malla de simple torsión es el cierre más instalado en la provincia de Toledo: alambre entrelazado en rombos, galvanizado o plastificado en verde, sujeto a postes con alambres tensores. Es económica, se adapta a los desniveles y, si un tramo se daña, se repara sin desmontar el resto.

El alambre lleva un baño de zinc que lo protege del óxido. Es la opción más práctica para fincas de cultivo, lindes con caminos y cualquier cierre largo donde lo que importa es que aguante sin mantenimiento.
Sobre el galvanizado se añade un recubrimiento de PVC verde. Se integra mejor con setos y jardines, por eso es la que más se pide en parcelas con casa y en urbanizaciones.
En los dos casos se elige también la altura (lo habitual va de 1 a 2 metros) y el grosor del alambre. Para zonas con perros grandes o paso frecuente de ganado conviene un calibre mayor o pasar directamente a malla anudada.
Una malla romboidal bien montada se nota a simple vista: queda recta, sin bolsas y pegada al suelo. Para conseguirlo cuidamos cuatro elementos:
Tubo galvanizado clavado o recibido con hormigón, a una distancia que depende de la altura y del terreno, normalmente en torno a 3 metros.
Puntales en diagonal que se colocan en esquinas, arranques y cambios de pendiente. Son los que impiden que el poste se incline al tensar.
Tres hilos (arriba, centro y abajo) que se tensan con tensores de carraca. La malla se ata a ellos, no solo a los postes.
La malla se deja a ras de suelo o sobre murete para que no pasen conejos ni perros por debajo.


Es la mejor opción cuando hay muchos metros que cerrar, el terreno es irregular o el presupuesto manda. Por eso la recomendamos para cercados de fincas y parcelas, lindes entre vecinos y cierres provisionales que luego se quieren mantener.
Si buscas un acabado rígido para la fachada de un chalé o una nave, el panel Hércules da mejor resultado. Y si necesitas intimidad, la malla verde admite lamas de ocultación, siempre que los postes se refuercen por el empuje del viento.
Depende de la calidad del galvanizado, del clima y del uso. Lo que más la acorta es que la malla quede floja y roce con el viento, o que esté en contacto continuo con tierra húmeda. Un buen tensado y una revisión de vez en cuando alargan mucho su vida.
Sí, y es una combinación muy habitual: el murete evita que entren animales por abajo y protege la malla de la humedad del suelo. Los postes se anclan en el propio murete.
Se sustituye solo ese paño entre postes y se vuelve a tensar. Lo explicamos en reparación de cercados.
Dinos los metros aproximados, la altura que buscas y si prefieres galvanizada o verde. Te respondemos con un presupuesto por escrito.
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